Los Cuarzos

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Los Cuarzos


En el mundo de los minerales, los cristales son los más semejantes a nuestro ser, ya que fueron creados para que se convirtieran en nuestros mejores amigos. Una de las mejores formas de sacar la energía que hemos tenido acumulada durante mucho tiempo en nuestros cuerpos y de lograr comunicarnos con nuestro corazón, es por medio del uso de los cristales de cuarzo. Estos maravillosos seres son los minerales más evolucionados en energía porque están compuestos por los cuatro elementos, agua, tierra, fuego y aire, los cuales intervinieron para su creación, por lo que nosotros debemos de aprovecharlos en nuestro beneficio.

Una de las misiones que cumplen es ayudarnos a activar nuestra energía, a percibirla para que al despertar los centros del cuerpo físico obtengamos mayor visión de nuestros actos, sentimientos y pensamientos. Cuando los tomamos podemos hacer que su energía se conjugue con la nuestra y que nos vayan activando la nuestra, que es lo que debemos de hacer si buscamos que nuestros sentidos mejoren.

 

El interior de los cuarzos:

Lo principal que debemos saber es que cada cristal es un ser vivo, aunque nos parezca que sólo se trata de un pedazo de roca. Son seres de energía y cada uno de nosotros los podemos ver dentro del cuarzo. Ese momento es mágico e importante. Pero debemos saber que no vamos a identificar una forma física o una cara como las que conocemos, sino algo muy distinto: Será una sensación, un sentimiento.

En el momento que sintamos algo diferente quiere decir que ya estamos conectados con nuestro cristal, que nuestro ser interno ya tuvo contacto con él. Será una comunicación que conscientemente no recordaremos, pero nos vamos a sentir como cuando platicamos mucho con alguien sobre lo que nos duele o sobre lo que sentimos. Es un instante en el que se pueden juntar dos seres, nuestro espíritu y el cristal, y es mágico porque nos abrimos ante un ser que también se abrirá ante nosotros. Es una conjunción de energías que nos va a ayudar a liberar lo que tengamos acumulado por años en nuestro cuerpo, como frustraciones, pensamientos y dolor que hemos sentido desde la niñez. Además, ese contacto nos activará la energía que tengamos estancada.

Una vez conseguido el cristal o cuarzo de nuestro agrado o elección, ya sea por su color, su propiedad curativa o por medio de la intuición, debemos proceder a limpiarlo de las energías negativas que lo han venido cargando
 hasta el momento que ha llegado a nuestras manos. Es decir lo vamos a purificar de energías, para ello puede elegir un vaso de cristal, o recipiente de barro, colocarle un poco de agua, un puñado de sal de grano y colocar allí su piedra. Si ésta es metálica debe evitar este proceso para que no se oxide con el tiempo. Se deja en el agua como 30 minutos expuesto al sol.

Luego se deja secar y se coloca entre las manos y realizamos una pequeña meditación de todo lo que queremos lograr con ese cuarzo. Se debe procurar estar en un estado de relajación y en un ambiente ideal. A partir de ese momento el cuarzo se encuentra programado y listo para llevarlo con nosotros.

Atención, no tocar…

Entre nuestros ancestros y los cristales siempre hubo una excelente relación, ya que decían que les habían dado parte de su alma. Esto ocurre desde el momento en que hacemos una comunicación con nuestro cristal, ya que en ese momento le entregamos nuestra energía, de tal forma que dentro del cristal están contenidas su energía y la tuya.

En el momento en que llega alguien y te lo toca se rompe esa comunicación, la actividad del cristal, el cual vuelve a "dormirse" porque recibió una energía desconocida que le nulifica toda la programación. La explicación es que las personas pasamos el día entre las cargas positivas y las negativas que nos llegan, como preocupaciones o frustraciones, por lo cual nuestro cuerpo está ansioso de liberarse y al ver que algo como el cristal le ayuda a lograrlo inmediatamente le soltará todo. Cuando alguien toca tu cristal te pasa toda su vibración. Incluso tampoco es recomendable para esa otra persona el hacerlo, porque dejan parte de su energía dentro del cuarzo. Al momento de tocarlo liberan toda su carga negativa, y aunque se alejen, esa conexión queda, por lo que su energía seguirá fluyendo hacia el cristal y estarán liberando energía de más de su cuerpo. Con ello la persona sufre una fuga de energía que se manifiesta en cansancio, mareos, dolor de cabeza que le puede durar dos días.

Si esto nos llegara a pasar, entonces debemos de volver a repetir el procedimiento de limpieza y programación.

Ofrecen múltiples usos...

Uno de los principales usos para los cuales podemos programar nuestro cuarzo es como protección para que las energías negativas que están a nuestro alrededor no nos dañen. Pero existen una infinidad de usos para los cuales podemos aprovecharlos. Por ejemplo, podemos programar alguno para atraer a nuestra alma gemela, para que nos ayude a encontrar nuestra misión, para despertar nuestros chakras y centros de energía, etcétera. Si lo queremos para curación de males menores, como dolor de cabeza, le podemos pedir que nos ayude a liberar la energía que tengamos estancada en el cuerpo. Otro ejemplo es que si estamos mal del hígado quiere decir que no está activándose su energía y esto puede dañar más nuestro físico y empezar a fallar. En ese caso le decimos a nuestro cristal que nos ayude a liberar la energía para que el órgano vuelva a estar bien. Lo ponemos en el lugar donde sintamos y le vamos a pedir que actúe. Buscamos la forma cómo lo debemos de poner y lo pasamos siete veces por el lugar donde tengamos la molestia y luego lo dejamos reposar en la zona por un período de 15 a 20 minutos.

Estas son solo algunas maneras de realizar trabajos energéticos con otros seres vivos y plenos de energía como lo son los cristales y los cuarzos…. Anímate, un cuarzo es sinónimo de armonía, salud y estabilidad.

 

 

Lic. Raquel Arrizabalaga