Karma, el efecto de una causa...

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Karma, el efecto de una causa...


Todo hecho, todo acto, todo movimiento, tendrá como consecuencia siempre un resultado. Si el acto que se origina es positivo, la consecuencia de tal acto será positiva también. Esta es también la llamada ley del "boomerang"; todo regresa a su punto de partida o inicio. Entender esta Ley es muy reconfortante sobre todo en los momentos de dolor y problemas. Nos referimos al Karma como una tendencia grabada en la vida de cada uno (alma), que no está determinada por un ser superior o externo a nosotros, sino que es el resultado de nuestras acciones pasadas y presentes.

Nuestro aspecto, carácter, sexo, enfermedades, lugar de nacimiento, situación económica, problemas de desarmonía en cualquier tipo de relación; es karma que acumulamos en el pasado, o sea que nada es casualidad, sino producto de la Ley de Causa y Efecto o causalidad.

La Ley de Causa y Efecto es la Ley de la vida, que rige todo el universo y que por lo tanto, alcanza a todos los seres aún cuando no la conozcan. Toda causa invariablemente resulta en un efecto y todo efecto proviene de una causa.

Esencialmente, la Ley de Causa y Efecto es simultánea. En el momento en que se creó una causa, se registra un efecto, como una semilla sembrada en las profundidades de la vida. Aunque el efecto esté sembrado en el mismo momento en que se crea la causa, puede que no aparezca instantáneamente. Cuando aparecen las circunstancias externas correctas, el efecto se transformará de lo potencial a lo real. Visto de otra manera, nuestro karma es como un saldo bancario de efectos latentes que experimentamos cuando nuestras vidas se den con las condiciones ambientales apropiadas.

Para transformar nuestras vidas hacia un destino mejor. De esta forma podemos transformar nuestro karma pasado en fuente de felicidad. La valorización de la vida que ahora estamos llevando, la atención que a ella le pongamos puede ser una interesante manera de liberar esta energía del karma ya que nuestro comportamiento presente crea y determina nuestra futura existencia, si nos esforzamos denodadamente para cultivarnos y hacer el máximo cada día, dando lo mejor de si mismos estaremos muy pendientes de generar actos positivos todo el tiempo.

El cuidado constante de nuestros actos hace posible un cambio del destino y la acumulación de un sentido de abundancia en todos los ámbitos de nuestra vida. La clave para atravesar el muro de nuestro karma y crear la futura felicidad (la transmutación del Karma se llama o conoce como Darma) yace en nosotros mismos –en nuestras propias acciones. No sólo nosotros atravesaremos las restricciones que nos impone nuestro pasado karma, sino que también construiremos una base sólida de buena fortuna y felicidad para el futuro.

Cuantas veces nos preguntamos "¿por qué me sucede esto a mí?", ¿Por qué yo? Y nos quejamos por la injusticia de la vida. Sin embargo para el sabio, la injusticia no existe, todo tiene una razón, y la razón de las cosas negativas que nos suceden esta dentro de uno mismo. No hay otro culpable afuera, solamente la responsabilidad de los actos, pensamientos o emociones que emitimos hacia las personas con las que convivimos a diario y el mundo exterior. Debemos como un punto de partida entender que los hechos a los que comúnmente llamamos “mala suerte” podrían estar arraigados a la ley del Karma.

El karma se van produciendo continuamente. Cuando se habla con buena motivación, se crea un ambiente amistoso como consecuencia inmediata; además cada acción positiva deja una impresión en la mente, que hará vivenciar una situación placentera en el futuro. Con una mala motivación, se crea un ambiente hostil inmediatamente, y en el futuro producirá dolor al que habla.

Uno es su propio constructor; todo lo que nos sucede depende de uno mismo, no de alguien externo que nos castiga. Esto significa que el placer y el dolor proceden de las acciones virtuosas y no virtuosas, las cuales no provienen del exterior de la persona, sino de su interior. Este conocimiento resulta muy útil en la vida cotidiana, por que una vez que llegas a entender la relación entre las acciones y sus efectos, con o sin la presencia de un vigilante externo, estarás siempre alerta a todo lo que haces, te examinaras y evitaras las acciones negativas que te perjudiquen a ti o a otros.

En conclusión podemos quedarnos con algunas ideas presentes:

  • El karma es una energía acumulada en nuestro subconsciente, procedente de pensamientos, palabras y acciones del pasado, que se proyecta al exterior en forma continua y crea el futuro
  • Observa tu presente y conocerás tu pasado, observa tu presente y construirás tu futuro
  • El afuera es solo una proyección de la información karmica que esta acumulada en nuestro interior y fue construida por nosotros mismos en el pasado.

 

Lic. Matías Arrizabalaga