Los Mediums

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La mediumnidad es la capacidad de establecer comunicación, en estado de trance, con entes supuestamente inmateriales, que a veces va acompañada de fenómenos físicos paranormales. La mediumnidad es una práctica antigua y universal que se realiza con el fin de comulgar con lo divino, profetizar, comunicarse con los espíritus de los muertos, ejecutar hazañas paranormales y canalizar la fuerza vital universal con el objeto de curar. A los médiums se les ha conocido por denominaciones tan diversas como oráculos, adivinos, hechiceros, brujos, curanderos, ensalmadores, shamanes, videntes, místicos, sacerdotes, zahoríes, profetas y canalizadores.

 

La mediumnidad puede corresponder a dos grandes categorías: la mental y la física. En la mental, el médium se comunica a través de la visión interior, la clariaudiencia, y la escritura y el habla automáticas. La mediumnidad física se caracteriza por toques, apariciones, levitaciones y el movimiento de objetos y otros fenómenos paranormales. Los médiums de ambas categorías se comunican con los espíritus por intermedio de uno o más entes denominados "controles" (o espíritus guías), que por lo general permanecen constantemente con el médium. Entre los parapsicólogos prevalece la teoría de que los controles no son espíritus externos, sino aspectos secundarios de la personalidad del médium que se exteriorizan. Sin embargo, los creyentes aceptan la existencia de los espíritus.

El don de la mediumnidad se manifiesta a edad temprana, cuando el niño percibe el mundo oculto. Especialmente en Occidente, esta capacidad puede ser reprimida por los adultos que mantienen una actitud desaprobatoria. Pero la mediumnidad puede manifestarse a cualquier edad, pudiendo ser desencadenada por traumatismos como un golpe en la cabeza, por una intensa experiencia emocional, una experiencia al borde de la muerte o un dolor profundo. En el Occidente contemporáneo la mediumnidad es el sello del espiritualismo, y trata básicamente de la comunicación con los muertos.

A medida que el espiritualismo se difundía, algunas personas con esta capacidad, se hicieron profesionales, anunciándose y cobrando por sus actuaciones. Los médiums que se lanzaron a dar conferencias en diversas instituciones y a deleitar y sorprender al público con el histrionismo de sus profundas voces de estado de trance, siempre fueron mayormente mujeres.

La mediumnidad, especialmente la física, se vio acusada de fraude en los primeros tiempos del espiritualismo. La competición llevó a algunos médiums a valerse de los artificios de la magia para producir efectos especiales. Muchos médiums que decían materializar espíritus fueron sorprendidos inventando ellos mismos a los espíritus, deambulando envueltos en gasa por los oscuros cuartos de las sesiones. El físico-químico británico William Crookes, que investigaba a los médiums, aseguraba que de los más de cien médiums que conocía, todos recurrían ocasionalmente a los trucos. Algunos de los médiums desenmascarados, como Eusapia Palladino, se quejaron de que las expectativas del público los habían obligado a hacer trampa. La mayoría de la mediumnidad espiritualista que se practica hoy en día es mental. Sin embargo, los fraudes no explican todos los fenómenos relacionados con la mediumnidad. Es posible, por ejemplo, que en la mediumnidad tenga lugar una auténtica psicokinesis, pero el que sea provocada por el médium mismo o por los espíritus es cuestión de controversia.

Algunas teorías han sostenido que la mediumnidad es una forma de desequilibrio mental, porque en la esquizofrenia ocurren fenómenos similares: estados alterados de conciencia, visiones, voces y la posesión temporal del enfermo por un ente o personalidad espiritual. Muchos médiums prominentes han sido entrevistados y observados por psiquiatras y psicólogos. Sin embargo, los médiums llevan una vida normal y aprenden a controlar sus estados de trance, mientras que los esquizofrénicos no tienen control sobre las voces, visiones y personas, las que los toman desprevenidos.

A partir de finales del siglo XIX, los investigadores de la psicología paranormal comenzaron a estudiar a los médiums en busca de pruebas de supervivencia después de la muerte. Y aunque con algunos médiums se obtuvieron resultados impresionantes, la investigación no ha arrojado resultados definitivos.

 

 

Lic. Matías Arrizabalaga