El Poder de Nuestro Interior

Felicidad, triunfo, éxito, estabilidad, armonía familiar, realización profesional; todo esto son algunas de las tantas y tantas cosas que todos los días anhelamos. Una buena manera de comenzar, es imaginándolo. Imaginar y visualizar aquellas metas que nos tracemos es un elemento indispensable para su consecución. Todos los estudios relacionados con el poder mental, nos han enseñado en los últimos años y con pruebas consistentes, que la mente del ser humano, opera como una máquina automática, la cual puede ser programada hacia sus objetivos.

El funcionamiento de esta máquina es parecido al de una computadora, por lo menos en sus principios básicos; sólo que es mucho más maravillosa y completa que cualquier cerebro electrónico.

Este mecanismo creativo es impersonal. Trabajará automáticamente, para lograr los objetivos para el que se le ha programado. Si le presentamos objetivos de fracaso, activará recursos que nos lleven hacia el fracaso. Si por el contrario, le aportamos metas de éxito y superación, dichos mecanismos irán dirigidos hacia su logro y consecución. Pues bien, nuestro propio mecanismo creativo, se sustentan en imágenes mentales, la cuales creamos por "obra y gracia" de nuestra imaginación. Todo ello, funciona según un sistema o guía interno, según el cual el ser humano, actúa, siente y se desenvuelve, siempre de acuerdo con lo que él imagina ser, acerca de sí mismo, es decir con su "autoimagen".

Dentro del ser humano, existe un inmenso poder capaz de lograr y materializar todo aquello que por la mente es imaginado o visualizado de la manera correcta. Tanto las enseñanzas y escuelas esotéricas como las técnicas de control mental, coinciden en admitir esa "fuerza todopoderosa" como algo importante dentro del ser humano. Se trata de ese "sabio" que todos llevamos dentro. Lo que sucede es que, - como todo en la vida - para llegar al encuentro con ese "amigo interno todopoderoso", tenemos que encontrar el "camino adecuado". Porque la "Voluntad Consciente" solo sirve como un primer paso de inicio hacia un proyecto. Pero para acceder a la fuerza y sabiduría de nuestro subconsciente, conviene entrar en un estado meditativo o de profunda relajación, dónde la frecuencia cerebral esté determinada, con algo que se conoce como "Estado Alfa". Este es el nombre técnico que se le da a un estado de relajación dentro de las técnicas mentales.

Lo primero que debemos de hacer es entrar en este estado, por ejemplo, mediante la concentración en nuestra respiración, oyendo música relajante, o a través de cualquier otra técnica que nos ayude a relajar el cuerpo y sobre todo la mente. Una vez en él, nos encontramos más cerca de esa "fuerza todopoderosa", de la que antes hablábamos.... nuestro amigo "el sabio" ya se encuentra más cercano. Entonces, ya podemos empezar el ejercicio de la "Visualización". Hay muchas técnicas que nos pueden favorecer a desarrollar nuestro ejercicio. Una de ellas, es visualizar una pantalla delante de nosotros, al igual que si estuviéramos en un cine. También nos puede servir el imaginar un espejo e incluso las aguas trasparentes de un lago, donde podamos reflejarnos. No importa, cada cual debe escoger aquello con lo que mejor se identifique. Entonces proyectamos allí, la imagen que hemos escogido.

La repetición de estas imágenes mentales, en este estado alfa de relajación es el secreto de que la energía mental, nos ayude y colabore en la consecución de nuestras metas.

Comprender que podemos visualizar situaciones externas y con ello, tratar de acercarlas. Sabemos que atraemos lo que es afín a nosotros. De tal forma, que también podemos visualizar que un acontecimientos deseado se convierta en realidad. La técnica sería idéntica al ejemplo anterior. Visualicemos la situación hasta en sus más mínimos detalles, impregnándola con la fuerza e intensidad necesarias. Los márgenes de eficacia que debemos otorgarles a las "Visualizaciones" son muy amplios. Aunque por sentido común, se debe trabajar con objetivos que están dentro de nuestro alcance y visualizar cosas que estén dentro de lo posible. Otra cuestión esencial a tener muy en cuenta es, ponerle fe a aquello que visualicemos. Si los ejercicios se realizan de forma mecánica y sistemática, sin convicción alguna, de poco o nada, van a ayudarnos. Solo conseguiremos nuestros resultados si dotamos de fe y de convencimiento aquello que estamos visualizando.

Es de fundamental importancia el entender que la mente se maneja por imágenes, y que nuestro cerebro no discrimina entre imágenes visualizadas, o imágenes "vistas" por los ojos. Por lo tanto todo aquello que visualicemos, nuestra mente lo entenderá como real y cierto. Simplemente es querer hacerlo, tener las ganas de lograrlo, y hacerlo en el estado mental adecuado, ese estado de relajación.

Por tanto, hay que comenzar con imágenes mentales creando aquellas situaciones que nos interesen. Y luego estar convencidos de que esa imagen se convertirá en real. Piensa en las cosas, no como ellas son, sino como podrían ser. Hazlas reales, vivas, interesantes. Cree, utiliza la imaginación para hacer una "CREACIÓN". Hemos dicho que nuestro subconsciente trabaja de forma automática, pero a nuestro amigo "el sabio interior" no le podemos engañar. Si no estamos convencidos, de que realmente visualizamos aquello en lo que creemos, nuestro "sabio interior" lo detecta automáticamente. La fe significa... que no creemos en "algo, sino que estemos convencidos de "algo".

Por consiguiente utiliza tu imaginación. Traza en ella la imagen de tus deseos más elevados. Imagínalos, sueña despierto, tan intensamente, tan limpiamente que CREERÁS verdaderamente TENERLOS. A partir de ese momento estás trasmitiendo una convicción a tu subconsciente. Puede tardar mucho tiempo en realizarse, pero lo más importante, estará hecho. Habrás creado un modelo. El subconsciente sabe más que todos los libros juntos, que todos los colegios y todas las bibliotecas del mundo entero. Nuestro "sabio amigo interno" desarrollará los mecanismos necesarios para que aquello que hemos visualizado se convierta en realidad.

Como conclusión es importante tener en cuenta que somos consecuencia y causa de aquello que pensamos. Pero si estamos profundamente convencidos de aquello de que: "Somos lo que somos, porque primero lo hemos imaginado" entenderemos mucho de los hechos que se han sucedido en nuestra vida. Con las Visualizaciones Creativas, al igual que en aquellos cuentos infantiles, nos adentramos en un - o varios - Universos, donde nuestras fantasías pueden convertirse en realidad.

La realidad que ahora palpamos y vemos, y todo lo que nos ocurre en nuestras vida, y todo lo que acontece a nuestro alrededor, todo lo que somos y lo que nos sucede, tal vez sea sólo la consecuencia de aquello que -aún sin saberlo - imaginamos, quien sabe cuándo y dónde, una vez.

 

Lic. Raquel Arrizabalaga